-¿Te conté que durante la tarde estuve revisando los historiales de conversación y me encontré, con una de las que teníamos los dos hace algunos meses? Aquellos días en que, una sonrisa se dibujaba en mi boca, aquella sonrisa que hacia evidente mis margaritas y que desaparecían con un lento suspiro ,cuando me sorprendías con un "te quiero". Resulta cómico pensar que al mismo tiempo le decías a otra los mismo, pero no te preocupes no te juzgo nada, al contrario te agradezco, así como pasaron las cosas estuvo bien, por que de los contrario me hubiese cegado en una mentira.
-¡Gracias!, por enseñarme el sentimiento del engaño, aunque no estoy segura de haberlo sentido realmente, mas bien yo creo que dañaste mi ego femenino pero eso fue lo que me llevo a conocer al que tenía grandes posibilidades de ser el "hombre" de mi vida...creo que te gustaría saber, que la noche cuando lo conocí, fue perfecta, por mas de los besos y abrazos con los que tu recorriste mi cuerpo, nunca me hiciste sentir, lo que con este "hombre" sentí, sus besos eran tan deliciosos como un chocolate de menta que no tenía fin.
-¿¡Sabes!?, en ese instante me cuenta que ya no era, la niña que abandonaste, sino que, era la mujer que la vida le puso a él.
-Te podrás dar cuenta, que estaba todo listo para tener la relación estable que siempre imagine tener, lamentablemente, apareció la razón, ese lado racional que tanto detesto de mi... y lo deje ir, cuando lo busque nuevamente había pasado demasiado tiempo.
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